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EstéticaVascular

Escleroterapia, el fin de las arañas vasculares

Por 23 noviembre, 2015 Sin comentarios
Operación varices oviedo

Hace unos meses, en este mismo blog, os hablábamos de los problemas que ocasionan las varices y los distintos tratamientos que hay para tratarlas. Hoy queremos dedicar este post a las arañas vasculares que, aunque no suelen causar molestias físicas como las varices, pueden resultar antiestéticas.

¡Por suerte la medicina estética avanza y una vez más nos encontramos ante un problema que del que nos podemos olvidar!

¿Qué son las arañas vasculares?

Las arañas vasculares, también llamadas telangiectasias, son venas dilatas que se hacen visibles en la superficie de la piel. Se las conoce como arañas vasculares porque dibujan pequeñas líneas rojizas o violetas con aspecto de telaraña.

Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, aunque habitualmente las piernas son las extremidades más propensas a su aparición y las mujeres suelen sufrirlas en mayor porcentaje que los hombres, aumentando el riesgo de padecerlas conforme aumenta la edad.

Aparecen debido a un aumento de presión sanguínea y, además de la genética, hay ciertos factores de riesgo que pueden contribuir a su aparición, como la obesidad, el tabaco, el sedentarismo, el embarazo, permanecer largos períodos de tiempo de pie o sentado…

¿Suponen un riesgo para la salud?

Estas lesiones vasculares superficiales, a priori, no suponen ningún riesgo para la salud y no suelen causar ningún tipo de molestia, pero pueden convertirse en un problema estético con que muchas personas deben lidiar.

¡Olvídate de ellas!

Los hábitos de vida saludables ayudan a prevenir la aparición de las arañas vasculares. Por suerte, existen ciertos tratamientos estéticos para eliminarlas de nuestra piel una vez que ya han surgido.

Uno de estos tratamientos es la escleroterapia por transiluminación, que consigue eliminar las arañas vasculares mediante la inyección de una sustancia esclerosante en la luz del vaso. El objetivo que se persigue con esta técnica es que dicho vaso sanguíneo se irrite y posteriormente se cierre. De esta forma se consigue que la sangre empiece a fluir por las venas sanas sin privar a la piel de la circulación necesaria.

Se trata de un tratamiento que no precisa anestesia, ya que las molestias que puede causar en el paciente son mínimas. Después del tratamiento el paciente puede retomar inmediatamente su vida normal, aunque es recomendable el uso de medias de comprensión y protección solar durante un tiempo.

Nuestro consejo es que acudas a un profesional si decides someterte a este tratamiento. Es necesario que un especialista valore la situación personal de cada paciente para elegir el tratamiento que mejor se ajuste a sus necesidades.