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DermatologíaNutriciónSin categoría

La falta de Vitamina D afecta al pelo y a la piel

Por 13 noviembre, 2019 Sin comentarios

La vitamina D es un nutriente esencial para el cuerpo que desempe√Īa un papel fundamental en muchos procesos corporales. Unos niveles bajos de esta vitamina pueden afectar gravemente a la salud de diversas partes del cuerpo, entre las que se encuentran el pelo y la piel.¬†

¬ŅPara qu√© sirve la Vitamina D?

La Vitamina D cumple m√ļltiples funciones. Es importante para regular el metabolismo pero, sobre todo, es necesaria para absorber el calcio y el f√≥sforo, nutrientes relacionados con la salud de los huesos, los dientes y la piel.¬†

Gracias al poder de la Vitamina D para absorber el calcio, podemos fortalecer nuestros huesos, disminuir la posibilidad de fracturas óseas y acelerar la sanación. También será más fácil aumentar nuestra fuerza muscular.

Además, esta vitamina también estimula el crecimiento de los folículos capilares, la parte de la piel que encargada del crecimiento del cabello, por lo que puede hacer que nuestro pelo se vea más fuerte y vigoroso. 

¬ŅC√≥mo afecta la falta de Vitamina D al pelo y la piel?

Debido a que la Vitamina D es el nutriente que hace posible el crecimiento del cabello, un déficit en nuestro organismo dejará nuestro pelo más débil, estático y quebradizo. También puede acelerar la pérdida del cabello y estar relacionada con la alopecia.  

Ya que esta vitamina se sintetiza principalmente en la piel, su falta también tiene efectos dermatológicos. Algunos de los signos visibles más comunes que se pueden manifestar en la piel son sequedad, rojeces, escamas, acné… 

¬ŅC√≥mo remediarlo?¬†

La Vitamina D se produce con la exposición solar, es decir, la genera de forma natural nuestro propio cuerpo como una reacción química después de un tiempo en contacto con la luz solar. Permanecer unos 15 minutos diarios al sol son suficientes para aumentar los niveles en nuestro organismo . 

Otra forma de aumentar la presencia de Vitamina D en nuestro organismo es a través de ciertos alimentos que la contienen de manera natural, aunque el porcentaje que se absorbe de esta manera es mucho menor, en torno a un 10%. Algunos de los alimentos con un alto nivel de este nutriente son los pescados azules, como las sardinas o el salmón, el queso, los huevos y algunas levaduras y algas.