Estética

¡Rejuvenecer la piel del rostro es posible!

Por 22 octubre, 2015 Sin comentarios

Es ley de vida, a medida que pasan los años la piel de nuestro rostro pierde nutrientes vitales y con ellos elasticidad, firmeza y luminosidad, dando paso a los primeros síntomas de envejecimiento.

Uno de los tratamientos más demandados en los últimos años para evitar dichos síntomas es la mesoterapia facial, que ha visto aumentar su popularidad gracias a los visibles resultados obtenidos en los pacientes.

Hoy vamos a dedicar nuestro post a explicar qué es y cómo se lleva a cabo este tratamiento.

 

¿Qué es?

La mesoterapia facial consiste en la aplicación de sustancias activas en el tejido mesodérmico, es decir, dentro de la piel.  El fin de este tratamiento es, precisamente, devolver a nuestra piel un aspecto joven y sano.

 

¿Cómo se realiza?

A través de microinyecciones se administran a la piel vitaminas, oligoelementos y ácido hialurónico, lo que nos ayudará a conseguir un efecto rejuvenecedor a corto plazo, aumentando el tono y atenuando las arrugas al estimular el tejido conjuntivo.

En contra de la asociación que suele producirse entre el término inyección y el término dolor, hay que aclarar que se trata de agujas muy finas aplicadas en la parte superficial de la piel y, por tanto, las molestias que el paciente puede sentir durante el proceso son mínimas y, en caso de que existieran, pueden eliminarse o reducirse al máximo con la aplicación de anestesia tópica en forma de crema.

Lo mejor de esta técnica, que también puede ser aplicada en el cuello, el escote y el dorso de las manos, es que es que las sustancias activas son administradas exactamente en aquellos puntos en los que se consideran necesarias.

 

¿Cuántas sesiones son necesarias?

En realidad esta pregunta no tiene una respuesta fija, pues el número de sesiones dependerá de las características de cada paciente, que deberán ser previamente evaluadas por un profesional. Lo habitual es realizar ciclos de cuatro sesiones, 2 o 3 veces al año.

Cada una de estas sesiones tiene una duración de unos 20 minutos, tras los cuales el paciente puede retomar de inmediato su rutina diaria con normalidad. Por supuesto, la cantidad de inyecciones dependerá del a extensión de la zona a tratar.

 

¿Y cuáles son los resultados?

A través de este tratamiento conseguiremos mejorar notablemente el aspecto de nuestra piel, que lucirá más joven, hidratada, luminosa y firme. Todo ello mientras estimulamos la creación de colágeno.